Después de los múltiples casos en
los que se han dado lamentables muertes de bebés y niños pequeños asfixiados al
ser dejados demasiado tiempo dentro de un coche con altas temperaturas, resulta bastante gratificante y
esperanzador el saber de casos como este.
Un niño de apenas 3 años, es el
héroe que salvó la vida de un anciano de 68 años, el prefirió quedarse dentro
del auto, mientras su esposa asistía al servicio religioso en su iglesia en
Knoxville, Tennessee.
Pero luego de un largo rato, él trató de salir del auto y no pudo.
Y fue cuando comenzó a desesperarse y empezó a golpear las ventanas. Y
casualmente pasaba por allí, Keith Williams, el niño de apenas 3 años, quien al ver aquel hombre encerrado supo
perfectamente cómo actuar para salvarlo.
El anciano de nombre Bob King, estaba atrapado a temperaturas
aproximadas de 98 grados Fahrenheit, en el exterior, por lo que se estima
que dentro del coche estuvieran a por lo menos 120 grados Fahrenheit.
El pequeño de 3 años, al ver
esto, corrió de regreso a la iglesia y
tomo al padre de la mano, el cual oficiaba misa en ese momento, y le decía
constantemente “encerrado” y lo seguía jalando de la mano. Esto siguió
hasta que el padre por fin accedió a seguir al niño y descubrió que el anciano
estaba encerrado en su coche, por lo que pidió ayuda inmediatamente.
Y luego de varios intentos, Greene, el padre logró abrir la puerta, y
en ese momento King, cayó al suelo y casi golpea su cabeza con el pavimento.
Estaba rojo como un tomate y bañado en sudor. La ayuda llegó justo a tiempo. Si
la ayuda se hubiera tardado un poco más, probablemente King hubiera colapsado
de la sofocación.

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