El pequeño sheriff se llama Wyatt
Schmaltz, y ha recibido este título honorario de Sheriff, junto con su placa en
una muy emotiva ceremonia llevada a cabo
junto a la cama de hospital en la que se encuentra pasando los días
actualmente a causa del terrible cáncer que sufre.
El niño de tres años está
luchando contra el cáncer. Su caso
es extremadamente difícil porque se encuentra en etapa 4 y su padecimiento
ataca al sistema nervioso, pero tuvo un día increíble gracias al
departamento de policías de su ciudad, el cual decidió darle un momento de alegría
y una razón más para sobreponerse a esta terrible enfermedad.
Y vaya que dio resultado, puesto
que inmediatamente el niño dibujó una
sonrisa en su carita, y dejó salir libre toda la alegría que le causó
convertirse en el Sheriff más joven de la historia, algo que difícilmente
cambiará.
Además del reconocimiento en
papel, y de su brillante placa de Sheriff, el grupo de policías le entregó
además un uniforme de Sheriff hecho a mano, y el pequeño no se lo podía
creer.
La madre de Wyatt, quien seguramente ha vivido por meses atormentada
con la enfermedad de su hijo, pudo sonreír con este hermoso gesto. "Es
una bocanada de aire fresco, hacer algo que no tiene nada que ver con el
hospital", dijo ella.
Lo más increíble de esta historia es que los médicos promueven este
tipo de actividades para los pacientes, porque aseguran que les ayuda a
mejorarse y así estimular más su curación.

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