Un hombre, habitante de Denia,
Alicante, en España, ha tomado la decisión de colocar lapidas y ataúdes en su
jardín con el fin de espantar a los clientes de un restaurante que está justo a
un lado de su casa. Esto debido a que son realmente ruidosos y ya lo tienen
harto.
En el jardín ha colocado dos ataúdes y varias lapidas, simulando
ser un mini cementerio. Pero te preguntarás que tiene que ver lo uno con lo
otro, y es que el truco está en que ambos, la casa de este hombre, y el
restaurante, comparten el mismo jardín, y es aprovechando esto por lo que lo ha
hecho.
Por su parte el dueño del restaurante no podía creerlo, y ha tenido que explicar
a los medios que atraídos por el escándalo que esta medida causó se han
acercado a entrevistarlo, que siempre, desde que inició, se ha encontrado con
una gran serie de trabas que le han complicado su trabajo en el restaurante.
Además de lo hecho por el hombre,
con su “mini cementerio”, colocó una serie de prendas íntimas como calzoncillos,
calcetines y pantalones, bastante sucios, en un tendedero improvisado a las
afueras de su casa, todo con el único fin
de alejar lo más posible a los clientes, quienes al ver esto evidentemente
lo piensan dos veces antes de entrar al restaurante.
Juan Carlos Villar, dueño del
lugar, lamenta mucho lo que está ocurriendo, ya que evidentemente el dueño de la
casa de junto solo busca afectarlo.
Ambos, el dueño del restaurante y
de la casa de junto, han ido con el alcalde de la municipalidad, pero se han
quedado en las mismas, ya que como ambos
tienen sus derechos, la propiedad les permite hacer lo que deseen siempre y
cuando no rompan ninguna ley, por lo que el pleito va para largo.

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