La historia de Charlie es muy
especial, pero aun así es la historia de muchos perros que día a día son ingresados
en refugios, sacados de la calle para intentar ser adoptados.
Charlie fue admitido en un
refugio animal en Los Angeles, Estados Unidos, con la idea de ser adoptado,
pero debido a su apariencia, con el
pelaje muy crecido y enredado, no lo habían adoptado llevando ya dos días en el
refugio. El estado de su pelaje le causaba no solo pesar estético, sino que
le lastimaba cuando hacia ciertos movimientos.
Por esto fue llevado a una estética
canica, no para hacerle algún tipo de tratamiento complicado, sino solo para
rasurarle el pelo y darle una nueva oportunidad de vivir. El cambio es espectacular, ya que nada tiene que ver el perro que era
Charlie antes de ser rasurado a cuando terminaron de rebajarle el pelo.
Quedó totalmente nuevo, incluso parece un cachorro, con la mirada más alegre y
la movilidad que necesita.
Al regresar al refugio, Charlie continúo
esperando ser adoptado, pero tras solo dos días de espera por fin lo adoptaron.
Los perros como Charlie son
ingresados a refugios con la esperanza de ser adoptados, pero en caso de no serlo después de una semana,
son sacrificados. Es una historia que se repite una y otra vez, ya que los
perros en situación de calle, por lo regular tienen jun aspecto no tan
agradable como las personas esperan, pero esto no quiere decir que no puedan
mejorar.
Este programa apoya a los perros,
tratándoles de dar una mayor oportunidad
de ser adoptados al mejorar su aspecto, y así evitar que sean sacrificados
solo por la manera en la que lucen.
Es importante adoptar perros en
lugar de comprarlos, y así darle una segunda oportunidad de vida a alguien que
lo merece.
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